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Vírus de la panleucopenia felina (FPV).

ETIOLOGÍA

Varios autores concuerdan en que la panleucopenia felina o enteritis infecciosa felina es una enfermedad vírica muy contagiosa que puede ser mortal. Los gatos jóvenes sin vacunar son los más propensos a padecerla. Se dice que la Panleucopenia está causada por el virus de la panleucopenia felina (FPV), parvovirus compuesto por una cadena simple de DNA y muy cercano genéticamente al parvovirus canino (CPV).

Se comenta que la causa un parvovirus pequeño, homogéneo forma serológica, con cadena sencilla de DNA. Es muy estable; puede sobrevivir un año a temperatura ambiente en materia orgánica sobre fómites sólidos. Resiste a temperaturas de 56°C por 30 minutos y puede permanecer viable por periodos más largos a temperaturas más bajas. Sobrevive a la desinfección con alcohol al 70%, varias diluciones de yodo orgánico, fenoles y compuestos cuaternarios de amonio. Esto se dice que también se le conoce con el nombre de moquillo felino y parvovirus felino. El virus pude sobrevivir muchos años en ciertos entornos. El uso de lejía (hipoclorito de sodio) para la limpieza ayudará a prevenir la colonización.

EPIDEMIOLOGÍA

El virus se encuentra en todas las excreciones de los animales enfermos (saliva, heces, vómitos y orina), sobre todo en los primeros estadías y también se localiza en la sangre de éstos animales pudiendo por tanto contaminarse todos aquellos utensilios con los que contacten los gatos clínica o sub clínicamente afectados.
Por tanto, las principales vías de contagio son; por contacto directo entre gatos susceptibles y gatos enfermos a través de nariz y boca. Por la presencia de material contaminante en los platos de la comida, camas, jaulas infectadas, manos y ropas de los cuidantes. Durante el período agudo de enfermedad, las pulgas y otros vectores mecánicos pueden transmitir el virus, sobre todo en épocas calurosas. Por vía transplacentaria es posible el contagio de los fetos en cualquier momento de la gestación

PATOGENIA

Se ilustra que la infección se produce por via bucal o inhalación; se provoca una viremia y el virus se multiplica en los linfocitos de linfonódulos, timo, bazo, tejido linfoide gastrointestinal asociado (GALT [placas de Peyer]) y medula ósea; también produce necrosis de las células epiteliales de las criptas intestinales. Se señala que el virus de la Panleucopenia felina infecta necesariamente células de rápida multiplicación, por lo que, aquellos tejidos que presenten una intensa actividad mitótica serán los que resulten más afectados, en los animales adultos: médula ósea, células de la mucosa intestinal y tejidos Iínfoide. Si se trata de una hembra gestante, es posible la transmisión por vía placentaria con la aparición secundaria de abortos, fetos momificados o reabsorciones fetales. En las infecciones prenatales o neonatales tejido linfoide, médula ósea y sistema nervioso central (retina, nervio óptico, cerebro y cerebelo) del feto o neonato.
Se dice que el virus de panleucopenia felina, como todo parvovirus, requiere células que se multipliquen con rapidez para infectar y la distribución de lesiones en un huésped felino ocurre en tejidos con proporciones altas de actividad mitótica. En animales adultos el virus invade tejido linfoide, médula ósea y criptas de la mucosa intestinal (glándulas intestinales). Las infecciones tardías prenatales y al principio de la etapa neonatal dañan tejido linfoide y médula ósea, también se observan lesiones en sistema nervioso central, incluso cerebro y cerebelo, retina y nervios ópticos.

HALLAZGOS CLÍNICOS

Es una enfermedad viral altamente contagiosa que es causada por un parvovirus felino, se comenta que la panleucopenia felina es una enfermedad infectocontagiosa de los gatos, producida por un virus y que se caracteriza por diarrea, vómito, deshidratación, leucopenia severa y elevada mortalidad.
Se expresa que desde el punto de vista clínico hay depresión, anorexia, fiebre, vómito, diarrea y gran disminución del número de leucocitos circulares (leucopenia). Se dice que los signos más habituales son fiebre (40 a 41.6°C), depresión, anorexia, vómito, diarrea y deshidratación. En las infecciones complicadas se presenta ulceración bucal, diarrea sanguinolenta o ictericia. Las hembras enfermas durante la gestación muestran infertilidad o aborto de fetos muertos o momificados. Algunos gatos de la camada pueden nacer con ataxia, incoordinación, temblores y estado mental normal típico de la enfermedad cerebelosa.
Se afirma comentando que los signos típicos de los gatos con panleucopenia, entre los 5 y 14 días tras la exposición, los animales presentan fiebre de 40°C a 41°C. En general son gatos muy deprimidos con anorexia y, en muchos casos, vómitos sin relación con la comida. Puede aparecer diarrea aguda. Durante la progresión de la enfermedad aparece una deshidratación extrema, lo que produce hipotermia segundaria, en los casos graves donde se produzca sepsis secundaria a neutropenia y destrucción intestinal, pueden observarse úlceras en la boca, diarrea hemorrágica, ictericia y petequias por coagulación intravascular diseminada (CID).

DIAGNÓSTICO

Generalmente para el diagnostico se basa en los signos clínicos y la presencia de leucopenia en un análisis de sangre. La leucopenia no es característica sólo de la panleucopenia felina ya que se da en otros procesos y no en todos los casos de esta enfermedad.
Se dice que se realiza analizando los signos y la historia clínica. Ayuda al diagnóstico la realización de un hemograma, donde se observa disminución de los leucocitos, incluso antes que comiencen los vómitos llegando a un mínimo el recuento al 4tº a 6tº día post infección, dificultando la realización de la diferenciación celular de los leucocitos. En los casos agudos esta leucopenia se debe a una neutropenia absoluta. En gatos severamente afectados ocurre también una linfopenia. El gato posteriormente presenta una leucocitosis compensatoria con presencia de neutrófilos inmaduros en banda.
Se comenta que los síntomas y lesiones son bastante orientadores para el diagnostico de la enfermedad y más aún si estos se acompañan de un examen de sangre. El examen histopatológico es de gran utilidad debiéndose colectar para tal efecto en formalina neutra 10% intestino, estomago, linfonodos mesentéricos, bazo y una costilla. También puede ser de utilidad el examen de inmunofluorescencia